La ropa parece ser nada más una necesidad de nuestro cuerpo y gusto pero,si ponemos más atención resulta que eso no es lo único y ni mucho menos la principal razón de la ropa que usamos.Podría pensarse que nos ponemos la ropa dependiendo de cómo queremos que nos vean los demás, pero, esto todavía se queda corto, pues finalmente lo que nos ponemos esta en función de cómo nos vemos nosotros a nosotros mismos, y muchas veces no nos vemos muy bien. Podemos vernos muy bien ante los demás, pero, difícilmente atinamos a vernos tal cual somos. Esto puede y debe cambiar, porque la mejor manera de vestir ya no está en función de cómo nos vemos a nosotros mismos, sino en función de lo que Dios ve y ha hecho en nosotros.
Ila mejor manera de vestir no se determina por las condiciones del clima sino de la mente (Efesios 4:17-19)
La ropa es un instrumento de nuestra mente que nos permite estar en una comunidad y por ello habría que preguntarse ¿Qué pretende nuestra mente de los demásal escoger la ropa?
También habría que entender que aquella respuesta que obtengamos, revela lo que nuestra mente piensa de nosotros mismos. Una mente fraguada en un mundo ególatra, que no busca la justicia sino la satisfacción egoísta del bien propio frecuentemente a expensas de los demás.
IILa mejor manera de vestir no se determina por la marca, lo adecuado ó la calidad de la ropa, sino lo que hacemos cuando se la trae puesta. (Efesios 4:20-24)
Ila mejor manera de vestir no se determina por las condiciones del clima sino de la mente (Efesios 4:17-19)
La ropa es un instrumento de nuestra mente que nos permite estar en una comunidad y por ello habría que preguntarse ¿Qué pretende nuestra mente de los demásal escoger la ropa?
También habría que entender que aquella respuesta que obtengamos, revela lo que nuestra mente piensa de nosotros mismos. Una mente fraguada en un mundo ególatra, que no busca la justicia sino la satisfacción egoísta del bien propio frecuentemente a expensas de los demás.
IILa mejor manera de vestir no se determina por la marca, lo adecuado ó la calidad de la ropa, sino lo que hacemos cuando se la trae puesta. (Efesios 4:20-24)



